El partido ante Silvio Pettirossi se dio como se esperaba: durísimo. El rival se cerró bien y no dejó concretar las acciones ofensivas propuestas por el equipo de Libertad. Las llegadas fueron permanentes: por izquierda, a través de Lorgio Álvarez y Vladimir Marín, y por derecha, de Edgar Balbuena y Osvaldo Martínez, mientras Juan Samudio y Roberto Gamarra luchaban en el área para llegar al merecido gol. Pero una y otra vez se encontraban con la pegajosa marca de un jugador aviador, y cuando no, el arquero Orlando Rojas fue el que se destacó con sus tapadas. La jugada colectiva más brillante del partido llegó pasando los 20 minutos, cuando Marín realizó un pase a Gamarra, y éste le devolvió con un centro perfecto al área, que Marín cabeceó con precisión, pero el portero rival se lució con la atajada. Llegando a los 40 minutos, fue Balbuena el que asistió perfectamente a Samudio, quien ganó a su marcador, cabeceó, pero nuevamente la pelota terminó en las manos de Rojas. Y a los 11 minutos del Segundo Tiempo, el colombiano remató de zurda y del rebote que dio Rojas, fue Gamarra quien quiso aprovechar, solo frente al arco, pero no le dio de lleno a la pelota y se perdió el primero del encuentro. Los ingresos de Wilson Pittoni y Manuel Maciel crearon aún mayor peligro en el área rival, pero parecía una misión imposible concretar las ocasiones de gol. Hasta que le llegó el turno a un inspiradísimo Álvarez, quien, al recibir el balón de parte de Maciel, no dudó y remató desde fuera del área, y su inatajable bombazo, que tuvo una comba espectacular, se clavó en el ángulo izquierdo de Rojas. Un verdadero golazo del boliviano, que no sólo significó el triunfo para el equipo de Libertad, sino también, la punta del campeonato, sumando 25 puntos. A partir de este tanto, el partido se abrió y hubo jugadas de gol en ambos arcos, luciéndose también cuando fue necesario, el arquero Víctor Centurión. La más clara antes de finalizar el encuentro, fue a los 40', cuando Edgar Robles recuperó espectacularmente una pelota y se la pasó a Maciel, cuyo remate rozó el travesaño del arco aviador. Fue así que el único golazo de la tarde, valió para dejar atrás un rival complicadísimo y a Libertad bien arriba de la tabla. |